No es culpa del grupo. Es que estás influenciando donde no toca.
Y es que cuando haces redes de mercadeo no es recomendable trabajar la influencia solo por los grupos por varias razones clave:
1. Dilución del mensaje
Cuando te diriges a un grupo (por ejemplo, una audiencia en WhatsApp, Telegram o Zoom) en vez de a una persona concreta, el mensaje se vuelve menos personalizado y puede perder impacto. La gente se conecta emocionalmente cuando siente que le hablas a ella, no a una masa.
2. Falsa sensación de avance
Hacer presentaciones o enviar información a grupos puede darte la sensación de que estás “haciendo mucho”, pero eso no siempre se traduce en resultados reales. La verdadera influencia y duplicación en redes o dentro de cualquier organización -incluyendo al nucleo familiar – se construye en las conversaciones uno a uno.
3. Falta de seguimiento efectivo
Los grupos tienden a generar poca interacción personalizada. En redes de mercadeo asi como en cualquier negocio, lo más importante no es solo mostrar la oportunidad, sino hacer seguimiento estratégico. Eso solo se logra en interacciones individuales. Y si además lideras organizaciones, y tu intención es redirigirles a acciones concretas, mediante el grupo no puedes valorar el compromiso real de los integrantes. Si te preocupa el llegar a todos, es que quizas no comprendas que la informacion debe ir en cascada, pero que tus personas de confianza o los integrantes fundamentales que deberian accionar a tu lado deben duplicar de manera correcta esta accion para que la información sea eficaz.
4. No todos están en la misma etapa
Un grupo puede tener personas con niveles de interés o conocimiento muy diferentes. Si hablamos de prospectos algunos están listos para entrar, otros apenas están curioseando. Si trabajas solo por el grupo, no puedes adaptar tu comunicación al momento mental de cada persona. Cuando hablamos de liderazgo organizativo ocurre lo mismo, tus socios pueden estar en etapas totalmente diferentes además de circunstancias que sean homogéneas y esto es algo que identificas cuando mantienes conversaciones reales.
5. Pérdida de autoridad
Cuando todo se hace en grupo, muchas veces se pierde el posicionamiento personal. En cambio, en privado puedes ejercer mejor tu liderazgo, autoridad e influencia, porque la conversación se centra en la necesidad de la persona, no en la dinámica general.
Es importante que entiendas que los grupos son herramientas de apoyo, no el canal principal de influencia. La verdadera construcción en redes se hace en las relaciones uno a uno, con enfoque, estrategia y conexión emocional. Los grupos pueden servirte para difundir, para recordar asuntos que ya conversaste previamente, también para promover a escala, pero recuerda que nadie hará nada sin entendimiento y este emana de la empatía y de la conexión creada en la conversación e intercambio de necesidades y soluciones que entregas a las personas con las que trabajas.
Crear estructuras solidadas y relaciones de alto impacto que sean duraderas y eficientes surgen de la incomodidad que surge en las preguntas, reflexiones y respuestas que obtengas, así es como se desarrollan habilidades de comunicación y negociación, esto es lo que te dara autoridad para pasar al siguiente nivel liderando a tu organización.
Está claro que los grupos son cómodos, pero un intento poco efectivo de promover realmente una idea o visión que debe ejecutarse en equipo. Y si las personas aún no están dentro de tu organización con mayor razón requieren más atención. Aquí también te encontraras con la necesidad de filtrar con quienes desees trabajar. Me gusta de las redes de mercadeo que mediante una conversación alta y clara puedes determinar que estándar tienes tanto tu como aquellas personas con las que desees trabajar. Es la mejor forma de alinear procesos y metas.
Espero que esta información basada conocimiento, experiencia y años liderando equipos te funcione, y esto solo sera posible si la pones en practica.
Cristina Isacura




