El comienzo

Quiero que me acompañes, te invito a esta experiencia que será absolutamente enriquecedora, y que además espero sea recíproca, permitiéndote la posibilidad de aportar tu visión del tema en cuestión.

¿Quién soy?

Soy Cristina Isacura, una abogada enamorada del Derecho Internacional Público, especialmente del área de extranjería, y también de todo aquello que conlleva los movimientos migratorios. Mi visión de la migración es holística, con implicaciones jurídicas, históricas, antropológicas, sociales y psicológicas.

Una de las cosas que más disfruto es de estudiar y de plantarme objetivos académicos y empresariales que parecen complejos o incluso irrealizables, pero cuando pienso en que no podré, recuerdo palabras sabias de Toni Nadal «El fracaso no es no llegar, el fracaso es no dar lo máximo, ni intentarlo». Las personas que destacan en la vida son las que perseveran. La cabeza lo es todo, la actitud y el aguantar siempre un poco más. La gente que triunfa es la que se da siempre más oportunidades

Me encanta reinventarme, modificar mi entorno a través de la reingeniería constante y aprender a vivir con gusto la vida, rodeada de la gente que más amo y que me ama aun conociendo mis mayores defectos -mi familia y amigos-.

Soy mujer, esposa y madre de familia numerosa, hasta ahora mis hijos son mis grandes maestros y referentes, los que siempre me han dado el norte y con una mirada me motivan a continuar de manera inquebrantable, son los mayores responsables de que desee salir siempre de mi zona de confort y darme esa oportunidad que todos merecemos para ser grandes.

Mi pequeña historia.

Cuando comencé mi carrera, hace ya bastantes años, pensaba que los internacionalistas eran los mejores abogados del mundo, la percepción que tenia de ellos era de personas muy inteligentes, que tenían la dicha de viajar constantemente y ganar mucho dinero, esto se veía perfecto para cualquiera, pero claro, esta era mi visión, la visión de una adolescente de 17 años.

Mientras avanzaba en mis estudios más me convencía de especializarme en internacional, sin embargo, esto no parecía muy inteligente, dado que, mi madre también abogada era una experta en el área penal y yo sería la sucesora de su suculenta cartera de clientes, parecía que todo estaba dispuesto a continuar el legado. Por otro lado, en Venezuela – mi país de origen- era bastante improbable ganarse la vida como internacionalista, salvo que, fueses profesora.

Por todo ello, fui desistiendo de mi idea, pero al hacerlo crecía en mí el sentimiento de frustración profesional, sumado a que, mi descontento era normal, teniendo en cuenta que, nunca estuvo en mis planes ser abogada, a mí me gustaba el arte, la literatura, la filosofía y especialmente la psicología, sin embargo, ninguna de estas carreras se impartía en mi ciudad – Barquisimeto-  y mis padres que eran muy conservadores, jamás me habrían permitido que saliera a estudiar fuera, por eso termine estudiando derecho. Así fue como comenzó mi vida jurídica.

Mi trabajo – mi pasión.

Actualmente dirijo una pequeña empresa que está relacionada con el derecho internacional público y privado, entre otras áreas jurídicas y empresariales. Quizás más adelante pueda contar todo el proceso físico, mental y emocional por el que tuve que pasar para llegar hasta aquí y así poder, después de todo, hacer lo que deseaba  y además ser muy feliz con ello, pero, ahora lo importante es recalcar que cuando algo se va a producir, cuando algo tiene que ser, no hay poder que intervenga para lo contrario – eso que llaman destino pero también es necesario tener claro que, la voluntad, la determinación, la convicción, y el trabajo constante son claves para procurarse un destino lo más parecido a lo que deseas.

Vince Lombardi dijo “Los líderes se hacen, no nacen. Están hechos por duro esfuerzo, que es el precio que todos nosotros debemos pagar para alcanzar cualquier meta que valga la pena”. He llegado alcanzar parte de aquello que esperaba con una máxima expuesta por Seneca “La suerte es donde la oportunidad se encuentra con la preparación”.

El proceso migratorio por el cual he pasado así como los trabajos que realice me hicieron darme cuenta que también me gusta organizar, estructurar, dirigir, avanzar a través del trabajo, la innovación, el conocimiento y la experiencia, pero sobre todo me gusta explorar nuevos retos, imaginar y ver si aquello que imagino puede ser posible, con la visión de que, en el trayecto de las miles de posibilidades existentes, también hay miles de oportunidades para aprender y entender que absolutamente todo es mejorable.

Otra máxima de emprender es la satisfacción de encontrar en el camino gente igual de apasionada que tú, que discurra con tus ilusiones y que aporte como valor añadido su propia experticia en áreas que no son las tuyas pero que son necesarias para alcanzar el crecimiento y tus objetivos, así como los de ellos.  – Trabajo en equipo-

Me sigue gustando la psicología, la sociología, la historia, la filosofía, el arte, la literatura, y por supuesto el derecho, pero ya no me limito como lo hacía antes pensando que el derecho es rígido, conservador y premeditado -eso es el pasado- el mundo jurídico más que nunca se humaniza y se envuelve en todo lo que la propia humanidad conlleva -eso lo comprendo bien- es mi valor de referencia y diferencial como profesional y como empresaria.

El derecho según mi visión.

Resulta maravilloso la complejidad de las relaciones sociales y como entra el derecho a reglarlas, pero los juristas cada vez más deben comprender que el derecho por si solo es estéril, máxime cuando la sociedad es absolutamente multicultural, tiene exceso de información que les pierde, está ansioso por la inmediatez y la resolución de sus conflictos a través de la empatía, les consume la globalización producto de la nueva era digital y de los nuevos modelos de relaciones o redes existentes tanto personales como empresariales.

Por ello, el abogado y otros profesionales deben ser polifacéticos o incluso polímitas, de personalidad y espíritu rebelde, audaces, tenaces,  capaces de adaptarse a los cambios que se producen a gran velocidad. Todo ello con responsabilidad, coherencia y sentido común.

¿Qué encontraras en este blog?

Espero con este blog aportar mi conocimiento, mi experiencia como abogada relacionada con el derecho de extranjería, administrativo, de los derechos humano, escribiré sobre los procesos migratorios tanto jurídicos como psicológicos, sus implicaciones y su impacto tanto en los países receptores como emisores. Te contare sobre las tendencias en España en torno a la migración, sobre los derechos de los migrantes, casos reales de extranjería y de derechos humanos.

Hablaremos también sobre la cultura, identidad, cohesión social, las libertades, derechos de las mujeres, derechos de los menores extranjeros, de temas que guarden relación con la globalización, de modelos de familia nuevos, ajustados a los parámetros de igualdad de género, conciliación familiar y laboral teniendo como referencia la obligación de reeducarnos en el desarrollo propio e individual de la personalidad, asumiendo identidad y autonomía sin sentirnos culpables de ello.

En este blog también encontraras actualidad en el ámbito empresarial y de negocios, así como temas relevantes sobre las transformaciones sociales, económicas, políticas, todas ellas lideradas por la revolución informática y tecnológica, te demostrare que nada está aislado, que todo guarda relación y que en la mayoría de los casos la profundidad del derecho versa justo en su capacidad de interrelacionarlo todo para construir mejores sociedades.

También haré recomendaciones de libros, autores, conferencistas, conferencias, talleres, noticias y movimientos sociales de alto impacto, entre otros.

¿Qué quiero?

Quiero que me acompañes, te invito a esta experiencia que será absolutamente enriquecedora, y que además espero sea recíproca, permitiéndote la posibilidad de aportar tu visión del tema en cuestión.

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on email
Share on whatsapp

Últimas publicaciones